Una pasión Mundial; de terremotos a un “baby boom”

uno de los ídolos de la afición mexicana
Fuente: NDTV Sports

Cuando se levanta el telón de la Copa del Mundo de fútbol cada cuatro años, los aficionados saben que están ante una sucesión de experiencias capaces de emocionar a cualquiera. En pocos lugares se vive esto como el México, algo que pudo comprobarse tras el reciente partido con Alemania.

Un terremoto artificial

Sí, parece difícil de creer pero los aficionados mexicanos son tan pasionales que ni siquiera el provocar un terremoto es complicado para ellos. Más si se le está ganando sobradamente a la última campeona del mundo, y es que el pasado 17 de junio los aficionados mexicanos vivieron uno de los momentos cumbre de la historia del fútbol en su país.

El aficionado no suele exaltarse a estas alturas por poca cosa. Sin embargo, el gol de su selección o el ganar el bote en el casino son situaciones irrefrenables. Cuando se llevaban 30 minutos de partido en el estadio Luzhniki, ninguno de los que acudieron a la plaza del Zócalo a animar al combinado nacional podían imaginarse lo que iba a suceder.

Corría el minuto 35 cuando Chicharito Hernández metió un pase en profundidad a Hirving Lozano. El del PSV solo tuvo que recortar y batir a un Manuel Neuer impotente. El partido ya no cambiaría de resultado permitiendo a la tricolor dar un salto en sus aspiraciones mundialistas.

Pero, ¿qué estaba sucediendo en ese minuto 35 del partido a más de 10.000 km de distancia en el Zócalo? Pues que los más de 75.000 hinchas que llenaban la plaza fueron capaces de crear un pequeño terremoto nada más que con su salto para celebrar el gol de la victoria mexicana.

El dato lo ofreció el SIMMSA, organismo encargado de controlar los sismógrafos de Ciudad de México. Así, los aparatos recogieron un pequeño temblor justo a la hora en la que Lozano marcaba el gol en la lejana Rusia, una prueba de que el fútbol levanta pasiones sin importar la distancia.

Otros terremotos famosos

Sin embargo, los mexicanos no tienen la exclusiva en lo que a sucesos curiosos relacionados con un gol se refiere. Hablando de terremotos, no hace tanto los aficionados peruanos fueron capaces de hacer lo mismo.

La situación que produjo el seísmo peruano sucedió en el Estadio Nacional por un gol de Jefferson Farfán. El tanto llevaba a la selección peruana a una Copa del Mundo tras una prolongada ausencia. En su salto, los 50.000 aficionados que abarrotaban las gradas del estadio fueron capaces de hacer que los sismógrafos saltaran en Lima.

El F. C. Barcelona también produjo el mismo efecto en los goles que marcó en la final de la Champions League de 2009. Aunque más intenso fue el que provocaron los aficionados que llenaban el Camp Nou en el partido que el conjunto catalán acabó ganando al PSG por 6-1.

Andres Iniesta
Fuente: Barca Blaugranes

Los hijos de Iniesta

Ahora bien, los goles no solo provocan terremotos. Hay muchas ocasiones en las que sus consecuencias tardan algunos meses en notarse. En concreto 9 meses, y es que ha habido picos de natalidad tras pasar este lapso de tiempo después de haberse producido alguna importante victoria.

¿Un ejemplo? 9 meses después del gol de Iniesta en el Mundial de Sudáfrica, los meses de febrero y marzo registraron tasas de natalidad anormales que superaban en más de un 10 % los datos comunes.

Pero es que Iniesta ya hizo lo mismo con su gol al Chelsea el 6 de mayo de 2009, un logro que consiguió que 9 meses después la natalidad fuera un 16 % más elevada.